Muy bien Rafa.
A mi me encantan las norias.
Eso si, me cabrea que le pongan candados para evitar que giren.
Cuando se la quieres enseñar a alguien de fuera, lo que gusta es que se puedan mover.
Aún recuerdo de niño,cuando íbamos de San José al Pozo de los Frailes a por agua de la noria que sacaba un hombre que había de encargado con su mulo.(el agua del grifo de San José no era potable antes y ni ahora)No habrá dao vueltas el pobre animal y no hace años de aquello.Lástima no tener fotos.